jueves, 20 de marzo de 2014

Dr. Galindo

Las sesiones se han centrado principalmente en el concepto tan extendido actualmente de periodismo ciudadano, y su repercusión sobre el periodismo profesionalizado. Además, salta a la palestra el debate entre el periodismo digital y el periodismo tradicional en papel.


Entre los siglos XIX y XX y con los grandes avances de ambos siglos, el periodismo sufre una gran evolución, transformando la forma en que se transmite la información y el modo de comunicarnos.

Comenzamos con la lectura y posterior debate de varios artículos relacionados con los tema tratados.


El periodismo ciudadano es un movimiento periodístico en el que son los propios ciudadanos quienes se convierten en informadores.

Muchos medios digitales, algunos de los cuales tienen edición escrita (especialmente los llamados medios gratuitos) fomentan la participación ciudadana a través de espacios alojados en sus páginas web para que las lectoras y los lectores den su visión de diversos acontecimientos.

Existen muchos debates sobre si esta participación ciudadana puede considerarse periodismo, ya que no es profesional. De esta forma, el periodismo ciudadano ofrece muchas ventajas, sin embargo también es motivo de problemas como la falta de veracidad, expansión de rumores, baja calidad de contenidos, etc.


http://www.prnoticias.com/index.php/internet-y-redes-sociales/553-internet/20110766-internet-para-el-periodismo-iriesgo-u-oportunidad

 El usuario de periodismo en papel se caracteriza por la profundidad, la capacidad de concentración y la especialización. La adaptabilidad a la red debe realizarse con mesura, sin radicalismos que hagan olvidar los procesos periodísticos clásicos. Tan grave es olvidar la esencia del periodismo como negarse a introducir los valores añadidos de la red.



Por otro lado, el desarrollo tecnológico y el enorme empleo de los recursos digitales hacen surgir nuevos conceptos como la Infoxicación, referida a la sobresaturación de información que recibimos constantemente cada día mediante pantallas de todo tipo. Algo que afecta a la noticia, puesto que comienza a predominar la cantidad sobre la calidad, algo que también favorece el proceso de desinformación, y el periodismo sufre. En la acción informativa, opinión e información se confunden, contribuyendo al deterioro de la credibilidad informativa de los medios.


Todo esto produce, en la actualidad, un enrome volumen de información y una baja profundización en la misma, consecuente de esta situación. Sabemos muy poco de muchas cosas que ocurren. Además, las informaciones se suceden a un ritmo tan veloz que no perduran. Su carácter de actualidad es efímero, lo que hace que nuestra sociedad viva en un presente constante. No sólo es que haya mucha información, sino que caduca muy pronto. Vivimos en la sociedad del movimiento, de lo inmediato, del usar y tirar. Al igual que consumimos comida basura y tenemos relaciones superfluas también se impone la  información “basura”.

Prima la información breve, vacía y rápida en contrapartida a la profundización en cuestiones más relevantes. Es decir, se abarca mucho y se aprieta poco.


Nivel de consumo de los usuarios españoles.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/03/15/actualidad/1331828472_852832.html
"No peguemos un tiro al periodismo"


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